Los 21 días

Semana 1 · Día 4

Deja atrás tu pasado

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¿Cómo te fue ayer? ¿Te parece que estás empezando a aprender a liberarte de algunas de tus heridas del pasado y a sintonizar tu monólogo interior con algunas emisoras más positivas? Estoy muy orgullosa de que te quieras lo suficiente como para seguir estas lecciones todos los días y utilizar el trabajo del espejo para reprogramar las viejas grabaciones que has estado reproduciendo en tu cabeza.

Afirma

Dejo ir mis viejas limitaciones y creencias. Me desapego de ellas y me quedo en paz.

Ejercicio del espejo

  1. Paso 1 · Frente al espejo

    Colócate de pie delante del espejo de tu cuarto de baño.

  2. Paso 2 · Respira profundo

    Inspira profundo y al exhalar deja salir toda la tensión de tu cuerpo.

  3. Paso 3 · Durante el día

    Mírate la frente e imagina que presionas un botón que provoca la expulsión de un disco que contiene todas las antiguas creencias y pensamientos negativos que se han estado reproduciendo en tu cabeza. Levanta la mano e imagina que te sacas ese CD de tu cabeza y lo tiras.

  4. Paso 4 · Mírate a los ojos

    Ahora mírate fijamente a los ojos y di: Vamos a hacer una grabación nueva de creencias y afirmaciones positivas.

  5. Paso 5 · Con amor

    Di estas afirmaciones en voz alta: Estoy dispuesto a dejar ir. Suelto. Dejo ir. Libero toda mi tensión. Libero todo mi miedo. Libero toda mi ira. Libero todo mi sentido de culpa. Libero toda mi tristeza. Libero mis viejas limitaciones y creencias. Libero y me quedo en paz. Estoy en paz conmigo mismo. Estoy en paz con el proceso de la vida. Estoy a salvo.

  6. Paso 6 · Repite

    Repite estas afirmaciones dos o tres veces.

  7. Paso 7 · Durante el día

    Cada vez que te asalte algún pensamiento negativo a lo largo del día, saca tu espejito de bolsillo y repite estas afirmaciones. Familiarízate con ellas, para que su repetición se convierta en tu rutina diaria.

El poder está dentro de ti.

Tu diario

Pensamiento del corazón

Puedo dejar ir

Creamos hábitos y patrones porque nos son útiles. Es alucinante la cantidad de enfermedades que nos creamos para castigar a nuestros padres. Puede que no lo hagamos conscientemente; de hecho, la mayoría de las veces, suele ser así. Pero cuando empezamos a interiorizarnos descubrimos el patrón. Solemos crear negatividad porque no sabemos cómo manejar algún aspecto de nuestra vida. Si éste es tu caso, formúlate estas preguntas: ¿Por qué tengo remordimientos? ¿Con quién estoy enfadado? ¿Qué es lo que estoy intentando evitar? ¿Por qué creo que esto puede salvarme?

Si todavía no estás preparado para liberarte de algo —deseas realmente conservarlo porque te es útil— no podrás librarte de ello hagas lo que hagas. Sin embargo, cuando estás a punto, es increíble lo fácil que resulta.

Meditación: Una nueva década

Siéntate unos minutos en silencio antes de acostarte.