Los 21 días

Semana 1 · Día 3

Controla tu monólogo interior

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Ahora que ya has llegado al tercer día del trabajo del espejo, ¿sientes que has creado un vínculo más estrecho con tu amigo el espejo? Cada día que practicas el trabajo del espejo puede que te enamores de ti mismo un poquito más. Cada día te resulta más fácil repetir las afirmaciones positivas y creértelas.

Afirma

Me libero de todos los mensajes negativos del pasado. Vivo en el presente.

Ejercicio del espejo

  1. Paso 1 · Frente al espejo

    Colócate de pie o sentado delante de tu espejo.

  2. Paso 2 · Mírate a los ojos

    Mírate a los ojos.

  3. Paso 3 · Con amor

    Repite esta afirmación: Todo lo que me digo a mí mismo, me lo digo con amor.

  4. Paso 4 · Repite

    Sigue repitiendo: Todo lo que me digo a mí mismo delante de este espejo, me lo digo con amor.

  5. Paso 5 · Tu niño interior

    ¿Hay alguna frase de tu infancia que no puedes sacarte de la cabeza, como Eres estúpido o No eres lo bastante bueno? Conviértela en positiva: Soy inteligente. Soy una persona magnífica. Soy adorable. Merezco que me amen.

  6. Paso 6 · Repite

    Elige una o dos de estas nuevas afirmaciones y repítelas una y otra vez, hasta que te sientas cómodo con ellas.

  7. Paso 7 · Durante el día

    Cada vez que pases delante de un espejo o te veas reflejado, detente un momento y repite estas maravillosas afirmaciones.

El poder está dentro de ti.

Tu diario

Pensamiento del corazón

Siempre puedo elegir

Muchos tenemos normas rígidas sobre cómo deberíamos vivir. Eliminemos la palabra debería de nuestro vocabulario: nos esclaviza y es como decir «no soy bastante bueno».

Sustituye debería por podría. Podría indica que tienes una opción, y tener una opción equivale a libertad. En realidad no hemos de hacer nada. Siempre podemos elegir.

Meditación: Te mereces amor

Siéntate unos minutos en silencio antes de acostarte.