Los 21 días

Semana 3 · Día 20

Enseña el trabajo del espejo a los niños

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Los niños también sufren el estrés de la vida. Hoy aprenderás a practicar el trabajo del espejo con los más pequeños y serás testigo de los milagros.

Afirma

Puedo ser lo que me proponga. Puedo hacer lo que me proponga. La vida está de mi parte

Ejercicio del espejo

  1. Paso 1 · Mírate a los ojos

    Me gustaría que vieras un vídeo de una niña encantadora repitiendo sus afirmaciones. Se llama Jessica's Daily Affirmation y puedes verlo en www.youtube.com/watch?v=qR3rK0kZFkg.

  2. Paso 2 · Tu niño interior

    Mira este vídeo con tu hijo o cualquier niño que forme parte de tu vida, incluso con tu niño o niña interior.

  3. Paso 3 · Repite

    Pídele a tu niño/a que repita sus propias afirmaciones diarias como hizo Jessica en el vídeo. Pregúntale qué es lo que le hace feliz y pídele que lo cuente delante del espejo.

  4. Paso 4 · Con amor

    Puedes empezar este ejercicio haciendo tu propio trabajo del espejo e invitando a tu niño/a a que lo haga contigo. Repite afirmaciones sencillas como: Te amo. Lo amo todo de ti. ¡Soy increíble! ¡Soy una persona hermosa! ¡Tengo un pelo muy bonito! ¡Puedo bailar como una estrella de la televisión!

  5. Paso 5 · Durante el día

    Resérvate un rato cada día para hacer el trabajo del espejo con tu niño, aunque sea sólo unos minutos por la mañana.

El poder está dentro de ti.

Tu diario

Pensamiento del corazón

Me comunico abiertamente con mis hijos o con los niños

Es de suma importancia mantener abiertas las líneas de comunicación con los niños, especialmente cuando son adolescentes. Muchas veces a los niños se les dicen cosas como: No digas eso. No hagas eso. No sientas eso. No seas así. No expreses eso. Cuando lo único que oyen es «no, no, no», dejan de comunicarse.

Más adelante, cuando se vuelven adultos, los padres se quejan de que nunca les llaman. ¿Por qué no llaman? Porque hace mucho que las líneas de comunicación quedaron cortadas, por eso.

Cuando te abres con tus hijos (utilizando frases positivas como «Es normal estar triste» y «Puedes hablarme de ello») y les animas a compartir sus sentimientos, las líneas de comunicación vuelven a funcionar.

Meditación: Da la bienvenida al niño

Siéntate unos minutos en silencio antes de acostarte.