Los 21 días

Semana 3 · Día 19

Vive tu actitud de gratitud

Lectura · 1 de 10

Hoy lo dedicarás a darle las gracias a la vida por todos los regalos que te hace y aprenderás a vivir todos los días con una actitud de gratitud.

Afirma

Doy a la vida con alegría y la vida me lo devuelve con la misma alegría

Ejercicio del espejo

  1. Paso 1 · Durante el día

    Repite estas afirmaciones al despertarte por la mañana y abrir los ojos: Buenos días, cama. Estoy muy agradecido por la calidez y comodidad que me has dado. Querido (nombre), el día de hoy será una bendición. Todo está bien.

  2. Paso 2 · Respira profundo

    Dedica unos cuantos minutos más a relajarte en tu cama y a pensar en todas las cosas por las que puedes estar agradecido.

  3. Paso 3 · Mírate a los ojos

    Cuando estés listo para levantarte, ve al espejo del cuarto de baño. Mírate fijamente a los ojos con dulzura. Enumera todas las cosas por las que puedes estar agradecido. Dilas como afirmaciones: Estoy agradecido por mi bella sonrisa. Estoy agradecido por sentirme perfectamente sano hoy. Estoy agradecido por tener un trabajo al que puedo ir hoy. Estoy agradecido por los amigos con los que voy a quedar hoy.

  4. Paso 4 · Repite

    Hoy, cada vez que pases por delante de un espejo, detente y di una afirmación por algo por lo que estés agradecido en ese momento.

El poder está dentro de ti.

Tu diario

Pensamiento del corazón

Doy y recibo regalos con amabilidad

En lo más profundo de mi ser hay una fuente inagotable de gratitud. Ahora dejo que mi gratitud inunde mi corazón, mi cuerpo, mi mente, mi conciencia y mi propio ser. Irradio esta gratitud en todas direcciones y ésta alcanza todo aquello que forma parte de mi mundo y vuelve a mí dándome más razones para estar agradecido. Cuanta más gratitud siento, más consciente soy de que es una fuente inagotable.

El reconocimiento y la aceptación son como poderosos imanes que atraen milagros en cada instante del día. Los cumplidos son dones de prosperidad. He aprendido a aceptarlos con amabilidad: si alguien me los hace, le sonrío y le digo «Gracias».

El día de hoy es un regalo sagrado de la vida. Abro mis brazos de par en par para recibir toda la prosperidad que me ofrece el Universo. Estoy receptivo las veinticuatro horas del día.

El Universo me apoya de todas las maneras posibles. Vivo en un Universo de amor, abundancia y armonía y doy las gracias. No obstante, hay momentos en la vida en los que el Universo nos da pero no estamos en situación de poder devolver nada. Recuerdo que hubo muchas personas que me ayudaron enormemente, en momentos en que jamás hubiera podido compensarlas. Más adelante, sin embargo, pude ayudar a los demás, y ésta es la dinámica de la vida. Me relajo y disfruto de la abundancia y de la gratitud de las que gozo en el presente.

Meditación: Se ha hecho la luz

Siéntate unos minutos en silencio antes de acostarte.