Semana 3 · Día 15
Perdónate a ti mismo y a quienes te han herido
La lección de hoy es sobre el perdón: perdonarte a ti mismo y a las personas que te han herido, para que tu corazón se abra a una nueva dimensión de amarte a ti mismo.
Afirma
Cuando me perdono a mí mismo, me resulta más fácil perdonar a los demás
Ejercicio del espejo
Paso 1 · Respira profundo
Siéntate delante de tu espejo y cierra los ojos. Respira profundo varias veces. Encuentra la estabilidad en tu silla.
Paso 2 · Mírate a los ojos
Piensa en todas las personas que te han herido emocionalmente en tu vida. Déjalas pasar por tu mente. Ahora abre los ojos y empieza a hablar con todas, una por una, en voz alta. Diles lo siguiente: Me hiciste mucho daño. Pensé que nunca lo superaría. Sin embargo, no estoy dispuesto a seguir anclado en el pasado. Estoy dispuesto a perdonarte. Si todavía no puedes hacerlo, simplemente afirma: Estoy dispuesto. Tu disposición es lo único que necesitas para acercarte al perdón.
Paso 3 · Con amor
Respira y dile a la persona: Te perdono. Te dejo libre. Vuelve a respirar y di: Eres libre. Soy libre.
Paso 4 · Frente al espejo
Observa cómo te sientes. Puede que notes resistencia o alivio. Si sientes lo primero, respira y afirma: Estoy dispuesto a abandonar toda resistencia.
Paso 5 · Repite
Mientras sigues haciendo el ejercicio, hoy u otro día, amplía tu lista de personas que quieres perdonar. Recuerda: el perdón no es un acontecimiento; es un progreso. Puede que te cueste más perdonar a una persona que a otra, pero cada vez irás profundizando un poco más en el perdón.
A lo mejor un día puedes perdonar a varias personas. Quizás otro día sólo puedas perdonar a una. Eso es irrelevante. Sea cual fuere la forma en que practiques este ejercicio, será la mejor para ti. El universo y el perdón saben que lo estás intentando. A veces perdonar es como pelar las capas de una cebolla. Si hay demasiadas capas, deja a un lado la cebolla durante uno o dos días. Siempre puedes volver y pelar otra capa. Reconócete el mérito de estar dispuesto a hacer este ejercicio. Estás en pleno proceso de sanación. El poder está dentro de ti.
Tu diario
Pensamiento del corazón
Puedo perdonar
Soy uno con la vida y ésta me ama y me apoya. Por consiguiente, reclamo tener el corazón abierto y lleno de amor. Todos hacemos lo que podemos en cada momento y eso también va por mí. El pasado, pasado está. No soy mis padres ni sus patrones de resentimiento. Soy mi propio yo único y elijo abrir mi corazón y permitir que el amor, la compasión y el entendimiento limpien todos los recuerdos del sufrimiento pasado. Soy libre para ser todo lo que quiero ser. Ésta es la verdad de mí ser y así lo acepto. Todo está bien en mi vida.
Meditación: Afirmaciones positivas para el perdón
Siéntate unos minutos en silencio antes de acostarte.