Semana 2 · Día 10
Ama tu cuerpo, sana tu dolor
Muchas personas viven con dolor o enfermedades diariamente. Puede que se trate de una pequeña parte de su vida o que ocupe la mayor parte de ésta. Hoy vas a usar el trabajo del espejo para abrir una nueva puerta a amar tu cuerpo y a sanar tu dolor.
Afirma
Amo mi cuerpo. Le devuelvo la salud óptima a mi cuerpo dándole lo que necesita en todos los aspectos.
Ejercicio del espejo
Paso 1 · Con amor
Elige el dolor o la enfermedad sobre el que te gustaría trabajar hoy. Por ejemplo, la acidez de estómago.
Paso 2 · Frente al espejo
Ponte de pie o siéntate delante del espejo.
Paso 3 · Mírate a los ojos
Mírate fijamente a los ojos y pregúntate: ¿De dónde viene este dolor? ¿Qué está intentando decirme? ¿He comido algo que no era sano? ¿Tengo miedo de algo? ¿Hay alguna situación importante que estoy evitando afrontar? ¿Qué o a quién no puedo soportar?
Paso 4 · Respira profundo
Sea cual sea tu dolor, repite: Respiro libre y profundamente. Escucho los mensajes de mi cuerpo. Alimento mi cuerpo con comida saludable y nutritiva. Descanso cuando mi cuerpo lo necesita. Amo este extraordinario cuerpo. Estoy a salvo. Confío en el proceso de la vida. No tengo miedo.
Paso 5 · Con amor
Ahora repite afirmaciones específicas para el área que te duele (encontrarás más en el libro Sana tu cuerpo). Por ejemplo, para el estómago: Quiero a mi estómago. Te quiero mucho, estómago sano. Te nutro con alimentos saludables y tú los digieres con alegría. Te doy permiso para que estés bien.
Paso 6 · Repite
Repite estas afirmaciones dos o tres veces más.
Haz los cambios de uno en uno. «El viaje de las mil millas comienza con el primer paso». El dolor puede que no desaparezca de la noche a la mañana, aunque puede que sí. Ha necesitado tiempo para salir a la superficie; puede que también necesite tiempo para reconocer que ya no es necesario. Sé amable contigo mismo. El poder está dentro de ti.
Tu diario
Pensamiento del corazón
Escucho atentamente los mensajes de mi cuerpo
El cuerpo, como todo en esta vida, es un reflejo de tus pensamientos y creencias interiores. Cada célula responde a cada uno de tus pensamientos y palabras.
En este mundo de cambio, elige ser flexible en todas las áreas. Ábrete al cambio y a cambiar tus creencias para mejorar tu calidad de vida y tu entorno. Tu cuerpo te ama a pesar de cómo lo trates. Tu cuerpo se comunica contigo y ahora escuchas sus mensajes. Estás preparado para recibir el mensaje.
Presta atención y haz las enmiendas necesarias. Ama tu cuerpo y dale lo que necesita en todos los niveles para devolverle la salud óptima. Recurre a esa fuerza interior que está esperándote para cuando la necesites.
Meditación: Afirmaciones positivas para la salud
Siéntate unos minutos en silencio antes de acostarte.